¡Hogar, dulce hogar! Era una gris y perezosa mañana de domingo, y en casa Silver todos dormíamos como murciélagos. Bueno, todos menos Rebecca, que se había despertado a las siete y había salido a pasear (¿ esta chica no descansa nunca, o qué?). De pronto, algo nos puso a todos en pie: una paloma mensajera había traído noticias frescas (y fantasmagóricas) para mí#
Descripción
2010. 19 cm. 118 p. il. col. Encuadernación en tapa blanda.Leves roces.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.