Un bonito día Sara salio pasear con sus hijos. Al más pequeño se le cayó la chaqueta que llevaba en el brazo. Otro niño la vio, la cogió y se la devolvió. Cuando el hijo de Sara fue a agradecérselo, se quedó muy sorprendido al ver que el niño tenía la piel de color oscuro y muchos caracoles en cabeza.». Una forma sencilla de enseñar que todas las personas somos iguales, independientemente del color de nuestra piel, del lugar del que procedemos o del idioma en el que hablamos.
Descripción
2004,tapa dura,ilustrado.Expurgo biblioteca,sellos y códigos.20x25 apaisado.
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