Las familias de osos polares suelen tener solo dos oseznos, y Peluso ha sido el tercero no esperado. La suerte del tercero no es muy agradable... A veces, es incluso cruel. Por eso, el osezno tendrá que luchar con sus pocas fuerzas para hacerse un lugar entre sus hermanos y enfrentarse al largo viaje hacia el mar que cada año hacen todos los osos.
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