Un día de otoño, fui al colegio en autobús. Sentí una mirada en mi espalda. Era un niño indio. Entonces hice una tontería. Dije: no eres un indio de verdad. Luego empecé a pensar en él, y a arrepentirme de lo que le había dicho...
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.