Mendiluce escribe como quien dispara salvas cortas, como influenciado por la proximidad de los kaláshnikov. Más aún que noticias, son historias. Historias unidas entre si, de un continente a otro, por la práctica humanitaria. Historias explicadas con un raro talento de escritura y con la intensidad irónica de un mirada que a cada frase amenaza con zozobrar.
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