Your cart
No hay más artículos en su carrito
Cierta condición posmoderna se obstina en negar el pan y la sal a toda escritura que no constate el supuesto hartazgo histórico que nos toca vivir, pero la máxima «Nulla aesthetica sine ethica», que a modo de exordio bien podría inscribirse en la entrada a estas Costas perfumadas, nos recuerda que la palabra es un último refugio en tiempos oscuros y que,...