En su esencia todo está creado, pero nos fue concedido el privilegio de la recreación. Todo está nombrado, sin embargo los inventores de palabras siguen en su oficio. Cazadores sagaces, persiguen y acechan los conceptos para darles forma y titulo. Ellos nos demuestran que no hay nada más vital que la búsqueda. Busquemos palabras: las mas hermosas, las más extrañas... Busquemos palabras y dejémonos llevar. Cada palabra, por si sola, guarda todo un concierto... o un desconcierto; pero siempre esconde un juego, y eso, encontrarlo, es el arte.
Descripción
Descripción: 2005, tapa bland¡da con solapa, 151 pág. 16 x 20cm.
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