El sol todavía oculto por las cercanas crestas del prominente cabo de Tres Forcas diseminada su luz amarillenta por entre los barranco sin llegar a molestar y Jádir con la visión de un mar intensamente azul y el contraste dorado de las dos calas que se abrían a ambos lados sabía apreciar la magnificencia de un paisaje que no por lo continuo de ser observado desdecía de servir a lo escrito en el cielo.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.