Justa, nieta del último molinero del pueblo de Olmeda, está a punto de cumplir los cuarenta años y se siente paralizada por una angustia acumulada. Su madrina, una anciana vidente y ciega, mueve la ficha de su ahijada y la hace retroceder al inicio, entroncado no sólo con los recuerdos de su infancia, sino también con la memoria de los mayores del pueblo.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.