Américo Castro falleció repentinamente en julio de 1972. Su última tarea fue preparar la presente edición que se publicó con carácter de póstuma. La obra muestra hasta qué punto fue vital para él la defensa de una tesis que no era ciencia muerta, sino ideario que tenía por fin último el salvamento de España. Porque cuando s e discute el origen de un vocablo, el que sirve para nombrar a los habitantes de España, no se trata de un bizantinismo sólo importante para lingüistas. Es todo el ser de España lo que se debate.
Descripción
. 1985. 20 cm. 284 p. Encuadernación en tapa blanda,firma y nota anterior propietario.. Edición al cuidado de Rafael Lapesa.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.