Vicky no está gorda, pero se siente gorda. Le encantan los bombones, pero se arrepiente de cada bocado. Sueña con tener sexo salvaje con el hombre que le gusta, pero no se atreve ni a tirarle los tejos. Y hay nua cosa que tiene clarísima: su vida sería distinta si su vientre fuese plano, sus piernas más firmes y su trasero más pequeño. De lo que se trata es de perder kilos. Da igual la forma. Hay que bajar cinco kilos como sea ¡ y como mínimo!. Puesto que al conseguirlo la felicidad estará garantizada....¿o no?
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