Planean una boda sencilla y modesta, pero el jefe del trabajo de él les invita a ir a un hotel de lujo en Montecarlo, casarse allí y, luego, dar un viaje en su yate. La pareja acepta finalmente, aunque a regañadientes, y luego tendrá tiempo de arrepentirse, porque una vez en Montecarlo, el jefe de la empresa los deja plantados allí. Casados con dos testigos improvisados, deciden alojarse en el hotel e intentan ganar dinero en el casino para cubrir los gastos.
Descripción
1979,rústica con solapas,Forrado en plástico,marcas de celo,nombre y fecha.
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