A Herbert Whitall no se le conocía ningún amigo. En cambio, era cordialmente odiado por todos los que le conocían y se veían obligados a tratarle. Nuestro hombre era un rico acendado inglés aficionado a coleccionar todo cuanto pudieran apetecer sus vecinos, todas cuantas historias le dieran poder sobre sus familiares y criados, todos cuantos sentimientos bajos pueda albergar un hombre. Sin embargo, un asesinato, aunque sea el de Herbert Whitall, es un asesinato y debe ser investigado hasta el final.
Descripción
Descripción:Barcelona 1978. 320 pp. 17 x 10 cm. Rústica Lomo algo fatigado.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.