Dos historias en paralelo, distanciadas por miles de años pero unidas por un mismo motivo: las pinturas rupestres de Altamira. María, la hija del científico que dio a conocer este importante hallazgo, y Rek, el inquieto joven que pintó las cuevas para proteger y traer buena suerte a su clan, nos descubren la fuerza de la am istad, el valor, la dignidad y la inteligencia frente a la envidia, la necedad, la mentira y la insolidaridad
Descripción
1997, 2ª Ed., 186 p., 20x12.Expurgo biblioteca,sellos y códigos.
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