La primera vez que Pablo Salgueiro vio al joven Luis Docobo, el chaval ya estaba muerto. Apuñalado en un callejón de la Ciudad Vieja de La Coruña. Sin embargo, este caso no sería uno más para la policía. Pablo se verá sistemáticamente apartado de la investigación y obligado a continuarla por su cuenta. Por suerte, o por desgracia, a consecuencia de este asesinato conocería a Marta.
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