Fátima descubrió las gafas un día de mercado, entre un montón de objetos extraños. Las sujetó con cuidado, como si se tratase de una joya preciosa, y se las puso allí mismo. Entonces notó que la vista se le nublaba. No se veía nada, sólo sombras. Y de repente..
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.