Nunca consegúi verle la cara; ni siquiera ahora, oculta entre la lluvia y la niebla. Después de todo lo que no había hecho a Eberhardt y a mi, ni siquiera le había visto en persona, ni habíamos hablado. Tampoco había podido hablar con Jimmy Quon, y cuando al fin le vi la cara, no era más que un montón de barro machacado. Una manera tan directa de vernos, pero tan poco directa despues de todo.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.