Los diez relatos que dibujan UN OJO SIEMPRE PARPADEA son fragmentos de vida. Injusta, breve, cruel y desesperada vida. Pero siempre latiendo, siempre imparable, arrollador.Un ojo siempre parpadea. Con los ojos abiertos puedo contemplar (o inventar) el mundo y sus intérpretes. También, mi mundo y sus intérpretes. A veces, ambos se entremezclan. Otras, no. El parpadeo limpia la retina y permite el enfoque de las distintas secuencias. Es inevitable, como la existencia de esos mundos. Y de sus intérpretes.
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