Al leer los relatos de Bárbara Aranguren enseguida vi que se trataba de algo distinto. Ningún mimetismo ostensible hacía los autores de éxito en castellano ningún protagonista que llevara un remoto nombre de los que sólo se encuentran ya en los pueblos ningún párrafo de tiempo cíclico e interminable.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.