Con la certeza de que la casualidad de nuestros pasos teje una ferrea historia de palabras, Aline Davidoff ha creado en los cuentos de Solo un cerro una vision tan sutil como precisa del impulso nomada y de las cavilaciones de la conciencia judia en la segunda mitad del siglo XX. En dilatadas conversaciones o en pensamientos instantaneos descubrimos como el destino de nuestros actos es la memoria y como, en ese resultado, se dibujan y coagulan el rostro de los seres que amamos y el nuestro propio.
Descripción
2008,Rústica con solapas,ejemplar sin guillotinar.1ª Edición.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información desde su navegador Web.