"¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?", preguntó Jesús a sus discípulos. Con esta pregunta les introducía en la más importante y apasionante búsqueda de su vida: descubrir, encontrar, entender a Jesus. Y vosotros ahora, cargados de tradiciones, definiciones, teologías y cristologías, le devolvemos humildemente la pregunta para que él siga guiándonos en la que también para nosotros es la más importante empresa de nuestra vida, el progresivo descubrimiento de su persona y de su amor: "¿Y quién dices tú mismo que eres tú?" Jesús se sabía Hijo del Padre desde que tuvo conciencia de sí, y se veía a sí mismo como tal a medida que avanzaba en el desarollo equilibrado y constante de su personalidad entre nosotros: "Jesús crecía en sabiduría", dice el Evangelio.
Descripción
1995,rústica,forrado en plástico anterior propietario.
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