LA OTRA CARA DE LA IGLESIA Dolor y marginacion, reto a una credibilidad en crisis
Una realidad silenciada y desconocida; sin prensa; sin espacio en los medios televisivos, gráficos, escritos y radiofónicos, invadidos por el sensacionalismo. Ausente; porque no vende.La otra cara de la Iglesia habla de la Iglesia que se confunde y convive con el dolor, la pobreza y la marginación: da la mano y tutela al débil, alegra al hundido en la tristeza, acompaña en la soledad, comparte el pan y la mesa con los indigentes, anima al que ha perdido toda esperanza, abre un futuro nuevo al que se había quedado sin él, sonríe, acaricia y ama, ama... Esa Iglesia que avanza a hombros de cristianos comprometidos, anónimos o identificados; hombres, mujeres, jóvenes, adultos; con o sin hábitos; intrépidos, generosos, ilusionados..., que son un puñado de realidades eclesiales, esperanzadas y prometedoras, que encarnan Genoveva, Adriano, Paco, Roser, Conchi, Eduard y más protagonistas. Con una gama plural de funciones ante el prójimo desfavorecido
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